Esta es la primera de muchas entradas. Con este blog queremos ir más allá de las alertas: contar las historias detrás de ellas, explicar en lenguaje sencillo qué significan y sumarnos a un esfuerzo que ya están impulsando médicos en México y América Latina.
Los médicos están levantando la voz
En el Congreso Mexicano de Reumatología de marzo de 2026, especialistas advirtieron sobre los daños a la salud que causa el consumo de productos sin respaldo científico. El presidente del Colegio Mexicano de Reumatología, Mario Chávez, ha contado que en los grupos de mensajería que comparte con decenas de reumatólogos de la región, casi todos los días algún colega comparte la foto de un nuevo producto supuestamente naturista.


Lo que ven en consulta es cada vez más frecuente: pacientes que llegan con problemas de salud después de tomar estos suplementos durante meses o incluso años, convencidos de que no les harían daño por ser «naturales». Por eso, el Colegio Mexicano de Reumatología trabaja junto con otros colegios médicos en campañas informativas para alertar a la población sobre los productos engaño.
En Remex Engaño compartimos ese objetivo, y este blog es nuestra forma de contribuir.
Milagro no, engaño
Las palabras importan. Para el doctor Chávez, llamarlos «productos milagro» es un error porque sugiere que curan sin consecuencias; en realidad, dice, no son milagrosos, sino engañosos.
COFEPRIS lo ve igual. La autoridad define como productos engaño a aquellos a los que se atribuyen propiedades terapéuticas pero que representan un riesgo sanitario, porque contienen ingredientes prohibidos o no declarados, o concentraciones que pueden provocar efectos adversos graves y retrasar la atención médica adecuada.
Ese último punto es clave: el daño no solo viene de lo que el producto contiene, sino del tiempo que la persona pierde sin recibir un diagnóstico y tratamiento reales.
Una historia que no queremos que se repita
Patricia Vela, periodista de Veracruz, descubrió que su padre tomaba nueve pastillas diarias de productos naturistas para el dolor crónico de rodillas y columna. Al principio parecían funcionar porque el dolor desaparecía casi de inmediato, pero después empezó a hincharse de manos, brazos, piernas y cara.
Cuando llegaron al médico, llevaba cinco meses tomándolas; tenía inflamación generalizada y un sistema inmune tan debilitado que no pudo recuperarse de una infección bacteriana, y murió poco después. El producto principal era AK-Forte con ortiga y omega 3, que según una alerta sanitaria de COFEPRIS de marzo de 2025 contiene fármacos no declarados: diclofenaco, dexametasona y metocarbamol.
El caso que resume el problema: Artri King
Si hay un producto que muestra lo difícil que es frenar este fenómeno, es Artri King. COFEPRIS emitió su primera alerta en 2021, cuando el Laboratorio Nacional de Referencia detectó dexametasona y metilprednisolona, dos corticosteroides que no aparecían en la etiqueta. En Estados Unidos, la FDA advirtió en 2022 que había recibido reportes de eventos adversos, incluyendo toxicidad hepática y muertes, asociados con Artri King y productos de nombre similar.
Y aun así, sigue a la venta. Los fabricantes suelen cambiar el nombre y la presentación para seguir vendiéndolo a pesar de las alertas, y existen al menos una decena de reportes médicos de síndrome de Cushing vinculados al diclofenaco y la dexametasona que contiene.
Por eso COFEPRIS volvió a actuar: el 3 de marzo de 2026 emitió una alerta sanitaria por publicidad engañosa sobre toda la línea Ajo King y Artri King, en sus diversas variantes, que se comercializan como suplementos alimenticios. La autoridad señaló que el fabricante no ha presentado estudios que respalden sus supuestos beneficios y que se desconoce el origen de los ingredientes y las condiciones de fabricación, almacenamiento y transporte.
No culpamos a quien los toma
El doctor Chávez lo explica bien: en algunas enfermedades como la artritis reumatoide, el diagnóstico puede tardar más de nueve años, y si alguien espera meses por una cita mientras la comadre le regala un frasco que le quita el dolor, es comprensible que lo tome. En sus palabras, los pacientes son víctimas de un sistema que no funciona.
Nuestra misión es darte información para que puedas decidir mejor, no hacerte sentir culpable.
Lo que encontrarás aquí
En cada entrada vamos a revisar alertas sanitarias de COFEPRIS, la Secretaría de Salud y la FDA, y explicarlas sin tecnicismos. Hablaremos de los productos que más circulan en tianguis, tiendas naturistas y redes sociales, de las señales para reconocer un producto engaño, de qué hacer si tú o un familiar ya lo está tomando, y de cómo presentar una denuncia sanitaria.
También queremos dar voz a médicos, farmacéuticos y pacientes. Si eres profesional de la salud y quieres colaborar, o si tienes una historia que contar, nos encantará escucharte.
Un recordatorio para empezar
Si ya estás tomando alguno de estos productos, no lo suspendas de golpe; habla con un médico, porque algunos contienen corticosteroides que no deben retirarse de forma abrupta.
Como recuerda el INVIMA de Colombia, cuando compras un producto legal y con registro sanitario, alguien tiene que responder si te causa daño; si no sabes quién lo fabricó ni cómo, nadie se hará responsable.
Este blog es informativo y no sustituye la consulta médica.


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